La Libertad Avanza le pone épica a la normalidad institucional y el peronismo, a la inversa, vende tropezones al leer la ley en clave de interna partidaria. La Casa Rosada multiplica interlocutores: todos se quieren colgar la medalla. Los gobernadores necesitaban la sanción: fin de discrecionalidad y salir a los mercados para refinanciar sus propias deudas.
