En México, la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta corporativa para convertirse en un acto de resistencia. El Colectivo Luz de Esperanza en Jalisco utiliza algoritmos de deep learning para crear «fichas vivas»: videos donde los desaparecidos «hablan», cuentan quién son y a quién extrañan. Un estudio reciente de la UNAM revela cómo estas madres buscadoras han resignificado la IA —concebida como innovación del capitalismo digital— transformándola en una tecnología de esperanza que circula por TikTok y Facebook, evadiendo la censura física de un Estado que arranca los carteles de las calles para «limpiar» su imagen.
