Pese al apoyo de Washington y a la intervención directa del Tesoro norteamericano, la demanda de dólares no cedió y el tipo de cambio volvió a tensionar las bandas. Con el mercado desconfiando de la sostenibilidad del esquema cambiario más allá del 26 de octubre, los analistas ya miran al 27 esperando un cambio de expectativas.
