Un informe mostró que para cumplir la meta de superávit primario acordada con el FMI en 2026, el Gobierno deberá profundizar el ajuste sobre el gasto no indexado. Mientras jubilaciones, AUH y asignaciones familiares se mantendrían prácticamente en línea con los niveles reales de 2023, el resto del gasto acumularía una caída cercana al 47% en tres años.
