La privacidad mental está en juego con el avance de los chips cerebrales, según José M. Muñoz, del Observatorio de Gobernanza de la Neurotecnología
Las aplicaciones de neurotecnología se diseñaron para atender necesidades clínicas. No obstante, estos sistemas se integran cada vez con mayor frecuencia a la vida cotidiana, lo que implica nuevos riesgos de privacidad y seguridad.